Parte 3. Cannabis, la nueva frontera americana

cuestión

En Estados Unidos de América el cannabis está abriéndose paso en unos sectores que un tiempo resultaban inaccesibles. Actualmente, nada menos que 28 Estados han liberalizado el uso terapéutico y 8 también el uso recreativo. Las cifras de la difusión se hacen significativas si es cierto, como resulta de una investigación publicada en el Journal of Psycopharmacology, que en Nueva Inglaterra el consumo de opioides se ha reducido del 77% a beneficio del cannabis, y los percentajes se parecen por lo que concierne el paso de ansiolíticos y somníferos a esto nuevo (en realidad antiguo) fármaco. El éxito de estas políticas se debe también al debilitamiento de esos sectores que, aproximadamente hace un siglo, determinaron la derrota del cáñamo: la industria del papel, los colosos de la química y, por supuesto, el tabaco. Tan solo entre 2001 y 2010 la prohibición absoluta, a nivel federal, de cultivo y consumo, ha llevado a 8,2 millones de detenciones. Ahora el aire ha cambiado.

cuestión

Estados distintos contra gobierno federal (o viceversa)

Si la legislación federal clasifica la planta de cannabis al igual que heroína y LSD, Colorado, Maine, Distrito de Columbia, Massachussetts, California, Oregón, Nevada y Washington tienen una opinión distinta; y parece que otros Estados están a punto de unirse al grupo. El cannabis, en toda la costa oeste, es prácticamente libre. El periódico económico MarkerWatch estima un mercado potencial de 50 billones de dólares anuales dentro de 2026. El Estado de Washington cobró 65 millones de dólares sólo en 2015 gracias al cannabis recreativo, mientras las entradas de Colorado se cifran en 200 millones en 2016. Las autorizaciones para la venta, en virtud de la prohibición federal, pueden ser otorgadas solamente por las autoridades locales.

La opinión pública americana, entretanto, apoya el avance hacia la legalización: según una encuesta Gallup de octubre de 2015, el 58% de los ciudadanos estadounitenses está a favor del cannabis recreativo, y el 81%, según otro sondeo (Harris), juzga positivamente el uso terapéutico. El Estado del Colorado, que cuenta más de 500 cultivadores y revendedores de marihuana autorizados, está buscando formas de tutela en el caso de que la administración Trump haga ilícita en todo el territorio americano el cannabis recreativo. Los legisladores del Estado permitirían a tales cultivadores transformar rápidamente, bajo simple solicitud, el propio permiso en “cultivo terapéutico”, aunque eso comportaría una pérdida importante para la Haciencia del Colorado considerados los diferentes niveles de tasación (2,9% sobre la terapéutica contra el 17,9% sobre la recreativa). Un censo de junio de 2015 registra en el Estado 827.000 plantas…

cuestión

Para qué sirven las tasas sobre el cannabis: el ejemplo del Colorado

En las partes 1 y 2 del artículo se mencionó una cuestión importante: el uso, por la mayoría, “social” de los ingresos procedentes de la venta legal de la marihuana recreativa. Colorado destina 40 millones de dólares por año a un fundo con las siguientes misiones: construcción de escuelas, financiación de la policía para identificar conductores bajo el efecto de drogas, campaña de educación pública miradas a limitar el consumo de cannabis entre los adolescentes, investigaciones médicas acerca de la eficacia de la marihuana en el tratamiento de determinadas enfermedades (convulsiones, síndrome de estrés post-traumático etc.) Un estudio del Marijuana Policy Group, una de las consultorias más activas en el sector, estima un volumen de ventas, en el Estado, de 2,5 billones de dólares (actividades económicas derivadas incluidas) y 18.000 nuevos puestos de trabajo sólo en 2015. Una investigación nacional, publicada por el Departamento de Estado de Salud y Servicios Sociales, muestra una inversión de tendencia en el consumo de drogas blandas en el grupo de edad “a riesgo”, entre 12 y 17 años: por la primera vez los adolescentes fuman menos. ¿Merito de las nuevas campañas de prevención que miran a sensibilizar los jóvenes sobre los riesgos del abuso de sustancias? ¿O tal vez, simplemente, lo que no está más prohibido es menos atractivo que antes?

cuestión

Las startups al ataque del business del futuro

Incluso el Gobierno del Estado, en principio no a favor de la legalización, tuvo que admitir que no se había registrado ninguna facilitación al acceso en los grupos más jóvenes de la población. También en Colorado no faltan voces contrarias que lamentan un aumento de intervenciones médicas debidas al abuso de drogas y un alza de accidentes de circulación. Los hechos son hechos, las interpretaciones, como enseñaba Nietzsche, son cosas muy distintas y contradictorias. Mucho depende de los criterios de comparación.

Por lo contrario, hay alguien que no parece tener dudas o perplejidades sobre el negocio del futuro: las ambiciosas empresas del Slicon Valley (y no sólo). En Angel List – la plataforma abierta que pone en contacto nuevos negocios e inversores de capital a riesgo, o sea los promotores financieros de la innovación – hay alrededor de 700 startups activas en el mundo del cannabis, por financiaciones totales, en 2016, cerca de 200 millones de dólares. El Philip Morris, por ejemplo, ha suelto bien 20 millones de dólares a Syqe Medical, una empresa de Tel-Aviv que se lanzó en la producción de inhaladores de marihuana con impresoras 3D. Unas startups de este sector ya son tan sólidas como para probar fortuna con la cotización en la Bolsa (seis empresas en los últimos dos años). También el coloso Microsoft, cada vez más intrigado por los negocios en el mundo médico, parece intencionado a ocupar cuotas de mercado como líder de la trazabilidad del producto. El control de la cadena de producción, con atinentes procedimientos de certificación, se anuncia como un business de cifras astronómicas. Según unos analistas, va construyéndose un nuevo grupo de poder, reunido, paradójicamente, alrededor de la que en pasado era la sustancia símbolo de la contracultura americana.

cuestión

Entra en juego el gigante California

Con toda probabilidad, el primer País del G7 a legalizar el cannabis recreativo será Canadá. El primer ministro Justin Trudeau, que ha admitido haber fumado cinco o seis veces marihuana, presentó en el abril pasado un proyecto de ley a tal resepecto, manteniendo así una de las promesas de su campaña electoral. Sin embargo, California, estado tendencialmente democrático que aprobó la propuesta de legalización tras un referèndum en el mismo día de las elecciones presidenciales de Estados Unidos (8 de noviembre), es una potencia a nivel global. Él solo, separado del resto de EE.UU., representa la sexta economía mundial. A partir de enero de 2018 será legalizada la venta al detalle; de echo, pero, el consumo ya es libere para los mayores de 21 años. Los economistas se esperan un aumento del mercado interno hasta 6,45 billones de dólares hasta 2020. Sin contar el èxito muy probable de un fenómeno ya presente en Colorado: el turismo de la “hierba” recreativa. Ah, quien sabe qué diría Allen Ginsberg, si volviera a la vida…

ALEXEIN Y TRICK

© Capethicalism 2017 – All rights reserved

ARTICULOS

CONTACTE CON NOSOTROS

cuestión, cuestión, cuestión, cuestión, cuestión, cuestión, cuestión